Comparativa de newsletter y e-commerce
Drip frente a Substack gratis: dos modelos para dos trabajos
Drip y Substack pueden enviar correo, pero resuelven trabajos opuestos. Drip es una herramienta de marketing para una tienda que quiere activar flujos según el comportamiento de compra. Substack es un lugar de publicación para un escritor que quiere reunir lectores y, si le conviene, cobrar una suscripción. El precio de entrada y el tipo de control que obtienes cambian con ese modelo.
La respuesta corta
Elige Drip si tu lista es una pieza de la operación de una tienda: quieres segmentar personas, crear flujos y enviar campañas sin que cada envío tenga un precio separado. El nivel inicial cuesta 39 $ al mes para 1–2 500 personas, después de una prueba de 14 días sin tarjeta.
Elige Substack si tu producto es la publicación en sí. Puedes empezar gratis, publicar con regularidad y activar suscripciones de pago cuando haya lectores dispuestos a pagar. En ese momento Substack conserva el 10 % de los ingresos y Stripe añade sus comisiones. Esa cuota variable puede ser ligera al principio y crecer con los cobros, mientras que Drip mantiene una cuota ligada al tamaño de la audiencia.
Tabla de decisiones
| Aspecto | Drip | Substack |
|---|
| Modelo | Cuota al mes según personas activas. | Publicación gratis; 10 % cuando hay suscripciones de pago. |
| Primer coste conocido | 39 $ al mes para 1–2 500 personas, tras 14 días de prueba. | 0 $ para publicar; el cobro empieza al activar pagos. |
| Trabajo central | Segmentos dinámicos, campañas y hasta 50 flujos. | Ediciones, archivo de publicaciones y suscripciones. |
| Envíos | Ilimitados en los niveles indicados. | La publicación es gratis; el coste de pago depende de los ingresos. |
| Dominio y remitente | Decisión ligada a la configuración de la tienda y del correo. | Dominio propio por 50 $ una vez; el remitente sigue siendo @substack.com. |
| Exportación | Planifica una copia de la audiencia antes de cambiar de herramienta. | La exportación no incluye nombres de suscriptores. |
Qué significa «gratis» en cada uno
En Drip, gratis significa una prueba temporal: 14 días y sin tarjeta. No hay un plan gratuito que puedas mantener con una lista pequeña. Si decides continuar, la primera cuota es de 39 $ al mes para 1–2 500 personas. Ese nivel incluye envíos ilimitados, segmentos dinámicos y hasta 50 flujos, de modo que la factura se entiende como acceso a un sistema de trabajo, no como pago por cada boletín individual.
En Substack, gratis describe la publicación. Puedes escribir, enviar ediciones y construir una audiencia sin pagar una cuota por la herramienta. El cambio llega cuando activas una suscripción de pago: Substack conserva el 10 % de cada ingreso de suscripción y Stripe cobra el procesamiento. Por eso «gratis» no significa que todos los escenarios sean gratuitos; significa que el coste aparece al monetizar.
Esta diferencia ayuda a decidir antes de importar una lista. Una tienda suele saber que necesita campañas de bienvenida, recuperación o poscompra y puede valorar una cuota fija por la capacidad de automatizar. Un escritor puede preferir validar una idea sin compromiso mensual y aceptar una participación sobre los ingresos solo cuando esos ingresos existan.
Precios: cuota fija frente a comisión
Drip escala por personas activas. Los puntos de referencia útiles son 39 $ al mes para 1–2 500 personas, 49 $ para 2 501–3 000, 89 $ para 4 501–5 000 y 154 $ para 9 001–10 000. Es una cuota al mes; los niveles incluyen envíos ilimitados, segmentos dinámicos y hasta 50 flujos. La tabla no convierte esa cuota en un porcentaje de ventas: se paga por la capacidad de trabajar con la audiencia.
Substack no tiene una cuota equivalente por tamaño de lista en este modelo. Para ver la lógica, imagina una suscripción de 10 $: de esos 10 $, Substack retiene 1 $ por su 10 %. Stripe cobra sus propias comisiones de procesamiento además de esa participación. El ejemplo es hipotético y sirve para separar la cuota de plataforma del coste del procesador; no pronostica tus ingresos.
Si todavía no cobras, ese cálculo es cero porque no hay ingreso de suscripción sobre el que aplicar el 10 %. Si cobras todos los meses, el porcentaje acompaña a cada pago. La decisión financiera depende de si prefieres una cantidad predecible por la herramienta o un coste que crece con lo que facturas y con las comisiones de pago.
Control de dominio, remitente y suscriptores
La identidad importa tanto como el editor. En Substack puedes comprar un dominio propio para la publicación por 50 $ una sola vez. Esa compra no cambia la dirección que ve el lector en su bandeja: los emails siguen enviándose desde una dirección @substack.com. Si el remitente de tu marca es parte esencial de la relación, incorpora esa condición a tu decisión desde el principio.
También conviene mirar el archivo que te llevarías. Substack permite exportar suscriptores, pero el archivo no incluye sus nombres. Guarda los campos que necesites para personalizar mensajes antes de cualquier traslado y conserva una copia con la fecha de la exportación. En una tienda, la lista suele estar conectada a procesos de compra; documentar esos campos y consentimientos hará que la migración sea más sencilla con cualquier destino.
Drip orienta la cuenta a personas activas, segmentos y flujos. Eso da más espacio para organizar una audiencia comercial, pero también exige decidir qué eventos alimentan cada segmento y quién mantiene la lista. Substack reduce esa capa operativa para que el esfuerzo se concentre en escribir. Ninguna elección sustituye una política clara para bajas, consentimiento y copias de seguridad.
Automatización frente a publicación
Drip para una tienda
El valor de Drip aparece cuando el correo acompaña una acción de negocio. Los segmentos dinámicos pueden ordenar a las personas por su relación con la tienda, y los flujos permiten encadenar mensajes en lugar de enviar cada campaña a mano. El nivel inicial incluye hasta 50 flujos y envíos ilimitados; los niveles superiores mantienen esa orientación mientras crece la lista.
Esta estructura tiene sentido para una tienda con productos, compras repetidas y momentos claros de comunicación. Si solo quieres escribir una edición semanal, pagar una cuota y configurar tantos flujos puede añadir trabajo que no necesitas.
Substack para un escritor
Substack centra el recorrido en crear una publicación y decidir qué parte queda abierta y qué parte requiere suscripción. La herramienta acompaña la edición y la relación de pago; no hace falta diseñar una arquitectura de flujos para empezar a publicar.
Ese foco resulta atractivo para un escritor, periodista independiente o creador que quiere probar una idea y cobrar por acceso. Si tu crecimiento depende de múltiples recorridos basados en compras, etiquetas y eventos, el modelo editorial de Substack puede quedarse corto para ese trabajo.
Migrar sin perder el contexto
Empieza por inventariar lo que realmente usas: direcciones, nombres, consentimiento, etiquetas, segmentos, plantillas y enlaces. Exporta la audiencia y guarda el archivo original. En el caso de Substack, recuerda que la exportación no trae los nombres; si los necesitas, conserva esa información en tu sistema antes de cambiar.
Al pasar de una publicación a una herramienta de tienda, convierte cada edición importante en una pieza reutilizable y traduce los momentos editoriales a flujos: bienvenida, aviso de lanzamiento o seguimiento después de una compra. Hazlo por etapas y comprueba las bajas antes de enviar a toda la lista. Al pasar de Drip a Substack, decide qué segmentos merecen una publicación separada y cuáles pueden convivir con una sola cadencia.
La migración también es una conversación con los lectores. Explica el cambio de remitente o de formato, conserva una fecha de corte y evita enviar la misma edición desde ambos servicios. Una copia de seguridad y un pequeño envío de comprobación te permiten corregir campos y enlaces antes de que el cambio sea visible para toda la audiencia.
Cómo elegir en la práctica
Cuenta tus necesidades en términos de trabajo diario. Si cada semana tienes que reaccionar a compras, productos vistos o grupos de clientes, empieza por Drip y calcula la cuota según el tamaño de tu lista. Si tu prioridad es escribir, publicar y comprobar si alguien quiere pagar por tus textos, empieza por Substack y decide más adelante si el 10 % y Stripe encajan con tus cobros.
Piensa también en el control que quieres conservar. Substack ofrece una entrada sencilla, pero su dominio de publicación cuesta 50 $ y el remitente continúa bajo substack.com. Drip te obliga a presupuestar desde el primer mes de pago, a cambio de una estructura creada alrededor de segmentos y automatizaciones para e-commerce.
Para seguir comparando, puedes revisar todas las comparativas, ver alternativas a Drip, explorar alternativas a Substack o consultar el directorio de herramientas de newsletter.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia principal hay entre Drip y Substack?
Drip está pensado para marketing de e-commerce: cobra al mes según las personas activas y ofrece segmentos dinámicos y hasta 50 flujos. Substack está pensado para publicar una newsletter: publicar es gratis y el coste aparece cuando activas suscripciones de pago, con un 10 % de los ingresos para la plataforma más las comisiones de Stripe.
¿Cuál de los dos tiene una opción gratis?
Substack permite publicar gratis y convertir una publicación en una suscripción de pago cuando quieras. Drip no tiene un plan gratuito permanente; ofrece una prueba de 14 días sin tarjeta. Después, el nivel de 1–2 500 personas cuesta 39 $ al mes.
¿Cuánto se queda Substack de una suscripción?
Substack conserva el 10 % de los ingresos por suscripción de pago. Stripe cobra además sus propias comisiones por el procesamiento de tarjetas y por los pagos recurrentes. Una publicación sin suscripciones de pago no activa esa participación de ingresos.
¿Puedo usar mi propio dominio y remitente en Substack?
El dominio propio para la publicación tiene un coste único de 50 $. Aun así, los emails siguen saliendo desde una dirección @substack.com. La exportación de suscriptores tampoco incluye sus nombres, un detalle que conviene guardar antes de trasladar la lista.
¿Qué herramienta encaja con una tienda online?
Drip encaja mejor cuando la tienda necesita flujos que respondan a la actividad de sus clientes, segmentos dinámicos y envíos ilimitados dentro de sus niveles. Substack encaja con el proyecto editorial de una persona que escribe y cobra por acceso; su foco es publicar y gestionar esa relación de suscripción.
¿Cómo comparo el coste si todavía no sé si cobraré?
Con Substack puedes empezar sin cuota y activar el cobro después, aceptando el 10 % y las comisiones de Stripe cuando llegue el primer pago. Con Drip debes presupuestar una cuota desde el final de la prueba: 39 $ al mes para 1–2 500 personas, 49 $ para 2 501–3 000, 89 $ para 4 501–5 000 o 154 $ para 9 001–10 000.