Mailchimp parte de una idea sencilla: reúne contactos en una audiencia, crea una plantilla y envía campañas a segmentos concretos. Esa estructura sirve para una newsletter de una marca, un boletín de una asociación o promociones que comparten el mismo calendario. El plan gratuito permite una audiencia con 250 contactos y 500 entregas al mes. El tope de 250 en un día obliga a repartir cualquier jornada que contenga varias campañas.
La unidad de trabajo son las personas de la lista. Puedes pensar en segmentos por interés, idioma o actividad y preparar contenidos distintos para cada grupo. Cuando una lista pasa de 250 contactos, el límite deja de ser una cuestión de frecuencia: tendrás que reducir la audiencia activa o pasar al siguiente nivel.
Essentials cuesta 13 $ al mes con facturación mensual para 500 contactos. Durante los primeros 12 meses hay una oferta de 11,05 $ al mes. Standard cuesta 20 $ al mes con facturación mensual para 500 contactos y permite hasta 6.000 emails al mes en ese tramo; la oferta de los primeros 12 meses es de 17 $ al mes. Mailchimp ofrece además una prueba de 14 días de Standard.
La factura sigue las bandas de contactos. Standard cuesta 100 $ al mes con facturación mensual para 2.501–5.000 contactos, con una oferta de 50 $ durante los primeros 12 meses. Para 5.001–10.000 contactos cuesta 135 $ al mes, con una oferta de 67,50 $ durante los primeros 12 meses. Estas ofertas reducen temporalmente el precio y no cambian la banda que usas para calcular el crecimiento.
Mailchimp también puede trabajar con datos de eventos en planes de marketing de pago. Essentials permite un flujo de un solo paso con ese activador; Standard permite flujos de varios pasos. La herramienta resulta útil si los eventos alimentan una estrategia de campañas, aunque el planteamiento sigue siendo el de una plataforma de marketing general.